Audiolibro en español. Capítulo 18

duración: 32: 08 minutos

Transcripción

0:00:00 Hola hola a todos. Hoy tenemos el 18 capítulo de la novela Orgullo y prejuicio. Recuerda que estos

0:00:07 post los puedes encontrar en www.isabelanaluisa.com empezamos. Hasta que Elizabeth entró en

0:00:17 el salón de Netherfield y buscó en vano entre el grupo de casacas rojas allí reunidas a Wickham,

0:00:25 no se le ocurrió pensar que podía no hallarse entre los invitados. La certeza de encontrarlo

0:00:31 le había hecho olvidarse de lo que con razón le habría alarmado. Se habría acicalado con más

0:00:37 esmero que de costumbre y estaba preparada con el espíritu muy alto para conquistar

0:00:42 todo lo que permaneciese indómito en su corazón, confiando que era el mejor galardón que podría

0:00:49 conseguir en el curso de la velada. Pero en un instante le sobrevino la horrible sospecha de

0:00:55 que Wickham, podía haber sido omitido de la lista de oficiales invitados de Bingley

0:01:00 para complacer a Darcy. Ése no era exactamente el caso. Su ausencia fue definitivamente confirmada

0:01:07 por el señor Denny, a quien Lydia se dirigió ansiosamente, y quien les contó que el señor

0:01:14 Wickham se había visto obligado a ir a la capital para resolver unos asuntos el día antes y no había

0:01:21 regresado todavía. Y con una sonrisa significativa añadió: No creo que esos asuntos lo hubiesen

0:01:28 retenido precisamente hoy, si no hubiese querido evitar encontrarse aquí con cierto caballero.

0:01:35 Lydia no oyó estas palabras, pero Elizabeth sí, aunque su primera sospecha no había sido

0:01:41 cierta, Darcy si era Igualmente responsable de la ausencia de Wickham, su antipatía hacia el primero

0:01:46 se exasperó de tal modo que apenas pudo contestar con cortesía a las amables preguntas que Darcy

0:01:53 le hizo al acercarse a ella poco después. Cualquier atención o tolerancia hacia Darcy significaba una

0:02:01 injuria para Wickham. Decidió no tener ninguna conversación con Darcy y se puso de un humor

0:02:06 que ni siquiera pudo disimular al hablar con Bingley, pues su ciega parcialidad la irritaba.

0:02:15 Pero el mal humor no estuvo hecho para Elizabeth, y a pesar de que estropearon todos sus planes para

0:02:20 la noche, se le pasó pronto. Después de contarles sus penas a Charlotte Lucas, a quien hacía una semana

0:02:27 que no veía pronto se encontró con ánimo para transigir con todas las rarezas de su primo y

0:02:34 se dirigió a él. Sin embargo, los dos primeros bailes le devolvieron la angustia, fueron como

0:02:41 una penitencia. El señor Collins, torpe y solemne, disculpándose en vez de atender al compás, y

0:02:47 perdiendo el paso sin darse cuenta, le daba toda la pena y la vergüenza que una pareja

0:02:52 desagradable puede dar en un par de bailes. Librarse de él fue como alcanzar el éxtasis.

0:03:01 Después tuvo el alivio de bailar con un oficial con el que pudo hablar del Señor Wickham,

0:03:08 enterándose de que todo el mundo le apreciaba. Al terminar este baile, volvió con Charlotte Lucas y

0:03:14 estaban charlando, cuando de repente se dio cuenta de que el señor Darcy se había acercado a ella y

0:03:19 le estaba pidiendo el próximo baile la cogió tan de sorpresa que, sin saber que hacía, aceptó. Darcy

0:03:27 se fue acto seguido y ella, que se había puesto muy nerviosa, se quedó allí deseando recuperar la

0:03:33 calma. Charlotte trató de consolarla. A lo mejor lo encuentras encantador. ¡No lo quiera Dios! Eso

0:03:41 sería la mayor de todas las desgracias. encontrar encantador a un hombre que debe ser odiado. No me

0:03:47 desees tanto mal. Cuando se reanudó el baile, Darcy se le acercó para tomarla de la mano, y Charlotte

0:03:54 no pudo evitar advertirle al oído que no fuera una tonta y que no dejase que su capricho por

0:04:00 Wickham le hiciera parecer antipática los ojos de un hombre que valía diez veces más

0:04:06 que él. Elizabeth no contestó. Ocupó su lugar en la pista, asombrada por la dignidad que le otorgaba

0:04:13 el hallarse frente a frente con Darcy, leyendo en los ojos de todos sus vecinos el mismo asombro al

0:04:20 contemplar el acontecimiento. Estuvieron un rato sin decir palabra, Elizabeth empezó a pensar que

0:04:26 el silencio iba a durar hasta el final de los dos bailes. Al principio estaba decidida

0:04:31 a no romperlo, cuando de pronto pensó que el peor castigo para su pareja sería obligarle

0:04:37 a hablar, e hizo una pequeña observación sobre el baile. Darcy contestó y volvió a quedarse callado.

0:04:42 Después de una pausa de unos minutos, Elizabeth tomó la palabra por segunda vez y le dijo:

0:04:48 Ahora me toca a usted decir algo, Señor Darcy. Yo ya he hablado del baile, y usted debería

0:04:54 ser algún comentario sobre las dimensiones del salón y sobre el número de parejas. Él sonrió y

0:05:00 le aseguró que diría todo lo que ella desearía escuchar. Muy bien. No está mal esa respuesta de

0:05:06 momento. Quizá poco a poco me convenza de que los bailes privados son más agradables

0:05:11 que los públicos, pero ahora podemos permanecer callados. ¿Acostumbra usted a hablar mientras baila?

0:05:19 Algunas veces. Es preciso hablar un poco, ¿no cree? Sería extraño estar juntos durante media hora sin

0:05:25 decirle una palabra. Pero en atención de algunos, hay que llevar la conversación de modo que no

0:05:31 se vean obligados a tener que decir más de lo  preciso. ¿Se refiere a usted misma o lo dice por

0:05:38 mí? Por los dos replicó Elizabeth con coquetería, pues he encontrado un gran parecido en nuestra

0:05:44 forma de ser. Los dos somos insociables, taciturnos y enemigos de hablar, a menos que esperemos decir

0:05:50 algo que deslumbre a todos los presentes y pase a la posteridad con todo el brillo de un proverbio.

0:05:57 Estoy seguro de que usted no es así. En cuanto a mí, no sabría decirlo usted sin duda cree que

0:06:04 me ha hecho un fiel retrato. No puedo juzgar mi propia obra. Él no contestó, y parecía que

0:06:10 ya no abrieran la boca hasta finalizar el baile, cuando él le preguntó si ella, y sus hermanas iban

0:06:17 a menudo a Meryton. Elizabeth contestó afirmativamente e incapaz de resistir la tentación, añadió:

0:06:26 cuando nos encontró usted del otro día, acabamos precisamente de conocer a un nuevo amigo.

0:06:32 El efecto fue inmediato. Una intensa sombra de arrogancia oscureció El semblante de Darcy. Pero

0:06:39 no dijo una palabra, Elizabeth aunque reprochándose a sí misma su debilidad prefirió no continuar

0:06:45 al fin Darcy habló y de forma obligada dijo: El señor Wickham está dotado de tan gratos modales

0:06:52 que ciertamente puede hacer amigos con facilidad. Lo que es menos cierto, es que sea Igualmente capaz de

0:06:59 conservarlos. Él ha tenido la desgracia de perder su amistad dijo Elizabeth enfáticamente, de tal

0:07:07 forma que sufrirá por ello toda su vida. Darcy no contestó y se notó que estaba deseoso de cambiar

0:07:12 de tema. En ese momento el señor Williams Lucas pasaba cerca de ellos al atravesar la pista de

0:07:19 baile y con la intención de ir al otro extremo del salón y al ver al señor Darcy, se detuvo y

0:07:26 le hizo una reverencia con toda cortesía para felicitarle por su modo de bailar y por su pareja.

0:07:32 Estoy sumamente complacido, mi estimado señor tan excelente modo de bailar no se ve con frecuencia.

0:07:39 Es evidente que pertenece usted a los ambientes más distinguidos. Permítame decirle, sin embargo que

0:07:46 su bella pareja en nada desmerece de usted, y que espero volver a gozar de este placer, especialmente

0:07:52 cuando cierto acontecimiento muy deseado querida Elizabeth mirando a Jane y a Bingley, tenga lugar.

0:08:01 ¡Cuántas felicitaciones habrá entonces! Apelo al señor Darcy. Pero no quiero interrumpirle, señor. Me

0:08:07 agradecerá que no le prive más por la cautivadora conversación que esta señorita cuyos hermosos ojos

0:08:14 me están también recriminando. Darcy apenas escuchó esta última parte de su discurso, pero la alusión a

0:08:21 su amigo pareció impresionarle mucho, con una grave expresión dirigió la mirada hacia Bingley y Jane

0:08:28 que bailaban juntos. No obstante, se sobrepuso en breve y, volviéndose hacia Elizabeth dijo:

0:08:33 La interrupción del señor Williams me ha hecho olvidar de que estábamos hablando. Creo que no

0:08:41 estábamos hablando. Sir William no podría haber interrumpido a otra pareja en todo el salón que

0:08:47 tuviese menos que decirse el uno al otro. Ya hemos probado con dos o tres temas sin éxito. No tengo

0:08:54 ni idea de qué podemos hablar ahora. ¿Qué piensa de los libros? le preguntó sonriendo. ¡Los libros! ¡Oh, no!

0:09:01 Estoy segura de que no leemos nunca los mismos o, por lo menos no sacamos las mismas impresiones.

0:09:08 lamento que piense eso, pero si así fuera, de cualquier modo no nos faltaría tema. Podemos

0:09:14 comprobar nuestras diversas opiniones. No, no puedo hablar de libros de un salón de baile. Tengo la

0:09:21 cabeza ocupada con otras cosas. En estos lugares no piensa nada más que en el presente, ¿verdad?

0:09:30 dijo él con una mirada de duda. Sí, siempre contestó ella sin saber lo que decía, pues

0:09:35 le había ido el pensamiento a otra parte, según demostró al exclamar repetidamente,

0:09:41 recuerdo haberle oído decir en una ocasión que usted raramente perdonaba; que cuando había

0:09:48 concebido un resentimiento, le era imposible aplacarlo. Supongo, por lo tanto que será muy

0:09:54 cauto en concebir resentimientos. Efectivamente contestó Darcy con voz firme ¿Y no se deja cegar

0:10:02 alguna vez por los prejuicios? Espero que no. Los que no cambien nunca de opinión deben cerciorarse

0:10:09 bien antes de juzgar. ¿Puedo preguntarle cuál es la intención de estas preguntas? Conocer su

0:10:15 carácter, sencillamente dijo Elizabeth, tratando de encubrir sus seriedad. Estoy intentando descifrarlo.

0:10:21 ¿Y a qué conclusiones ha llegado? A ninguna dijo meneando la cabeza. He oído cosas tan diferentes de

0:10:28 usted, que no consigo aclararme. Reconozco, contestó él con gravedad, que las opiniones acerca de mí

0:10:34 pueden ser muy diversas; y desearía señorita Bennet, que no es esbozase mi carácter con este momento,

0:10:41 porque tengo razones para temer que el resultado no reflejaría la verdad. Pero si no lo hago ahora,

0:10:48 puede que no tenga otra oportunidad de ningún modo desearía impedir cualquier satisfacción

0:10:53 suya repuso él fríamente. Elizabeth no hablo más,  y terminado el baile, se separaron en silencio, los

0:11:00 dos insatisfechos, aunque en distinto grado, pues en el corazón de Darcy había un poderoso sentimiento

0:11:06 de tolerancia hacia ella, lo que hizo que pronto la perdonara y concentrarse todo su ira contra

0:11:12 otro. No hacía mucho que se habían separado, cuando la señorita Bingley se acercó a Elizabeth y con

0:11:18 una expresión de amabilidad y desdén a la vez, le dijo: Así que, señorita Eliza, está usted encantada con

0:11:27 el señor Wickham. Me he enterado por su hermana que me ha hablado de él y me ha hecho mil preguntas. Me

0:11:34 parece que ese joven se olvidó de contarle, entre muchas de otras cosas, que el hijo del viejo Wickham,

0:11:39 el último administrador del señor Darcy. Déjeme que le aconseje, como amiga, no se fíe demasiado

0:11:46 de todo lo que le cuente, porque eso de que el señor Darcy le trató mal es completamente falso, por

0:11:53 el contrario, siempre ha sido extraordinariamente amable con él, aunque George Wickham se ha portado

0:11:58 con el señor Darcy de la manera más infame. No conozco los pormenores, pero sé muy bien que

0:12:05 el señor Darcy no es de ningún modo el culpable, que no puede soportar ni oír el nombre de George

0:12:12 Wickham y que, aunque mi hermano consideró que no podía evitar incluirlo en la lista de los

0:12:18 oficiales invitados, él se alegró enormemente de ver que él mismo se había apartado de su camino.

0:12:24 El mero hecho de que haya venido aquí al campo es una verdadera insolencia, no logro entender

0:12:30 cómo se ha atrevido a hacerlo. La compadezco, señorita Eliza, por ese descubrimiento de la culpabilidad de su

0:12:38 favorito, pero en realidad, teniendo en cuenta su origen, no se podía esperar nada mejor.

0:12:45 Su culpabilidad y su origen parece que son para usted una misma cosa le dijo Elizabeth

0:12:50 encolerizada, porque de lo peor que le he oído acusarlo es de ser hijo del administrador del

0:12:57 señor Darcy, y de eso puedo asegurarle, y ya me había informado él. Le ruego que me disculpe

0:13:04 replicó la señorita Bingley, dándose la vuelta con desprecio. Perdone mi entrometimiento, fue con

0:13:11 la mejor intención. ¡Insolente! dijo Elizabeth para así. Estás muy equivocada si piensas que

0:13:17 influirás en mí con tan mezquino ataque. No veo en él más que su terca ignorancia y la malicia

0:13:24 de Darcy. Entonces miró a su hermana mayor que se había arriesgado a interrogar a Bingley sobre

0:13:30 el mismo asunto. Jane devolvió la mirada con una sonrisa tan dulce, con una expresión de felicidad y

0:13:36 de tanta satisfacción que indicaban claramente que  está muy contenta de lo ocurrido durante la velada.

0:13:43 Elizabeth leyó al instante sus sentimientos,  en un momento toda la solicitud hacia Wickham,

0:13:52 su odio contra los enemigos de éste, y todos los demás desaparecieron ante la esperanza de que Jane

0:13:58 se hallase en el mejor camino hacia su felicidad. Quiero saber; dijo Elizabeth tan sonriente como su

0:14:05 hermana, lo que has oído decir del señor Wickham. Pero quizás has estado demasiado ocupada con

0:14:12 cosas más agradables para pensar en una tercera persona. Si así ha sido, puedes estar segura de que

0:14:19 te perdono. No, contestó Jane no me he olvidado de él, pero no tengo nada grato que contarte. El

0:14:26 señor Bingley no conoce toda la historia e ignora las circunstancias que tanto ha ofendido el señor

0:14:30 Darcy, pero responde de la buena conducta, de la integridad y de la honradez de su amigo, y está

0:14:37 firmemente convencido de que el señor Wickham ha recibido más atenciones del señor Darcy de las

0:14:41 que ha merecido, y siento decir que, el señor Bingley y su hermana, el señor Wickham dista

0:14:48 mucho de ser un joven respetable. Me Temo que haya sido imprudente y que tenga bien merecido

0:14:54 el haber perdido la consideración del señor Darcy. ¿El señor Bingley no conoce personalmente al señor Wickham?

0:15:03 No, no lo había visto nunca antes del otro día  en Meryton. De modo que lo que sabe es lo que

0:15:09 el señor Darcy le ha contado. Estoy satisfecha. ¿ Y qué dice de la rectoría? No recuerdo exactamente

0:15:16 cómo fue, aunque se la ha oído contar a su amigo más de una vez, pero cree que le fue legada solo

0:15:23 condicionalmente. No pongo en duda su sinceridad del señor Bingley dijo Elizabeth acaloradamente,

0:15:29 pero perdona que no me convenzan sus afirmaciones. Hace muy bien en defender a su amigo, pero como

0:15:36 desconoce algunas partes de la historia y lo único que sabe se lo ha dicho él, seguiré pensando en los

0:15:43 dos caballeros lo mismo que pensaba antes. dicho esto, ambas hermanas iniciaron otra conversación

0:15:48 mucho más grata para las dos. Elizabeth oyó encantada las felices aunque modestas esperanzas

0:15:55 que Jane abrigaba respecto a Bingley, y le dijo todo lo que pudo para alentar su confianza. Al

0:16:02 unírseles el señor Bingley, Elizabeth se retiró y se fue a hablar con la señorita Lucas que le

0:16:08 preguntó si le había agradado su última pareja. Elizabeth casi no tuvo tiempo para contestar,

0:16:13 porque allí se les presentó Collins, diciéndoles entusiasmado que había tenido la suerte de hacer

0:16:20 un descubrimiento importantísimo. He sabido, dijo por una singular casualidad, que está en el salón

0:16:27 un pariente cercano de mi protectora. He tenido el gusto de oír como el mismo caballero mencionaba

0:16:33 la dama que hace los honores de esta casa los nombres de su prima, la señorita Bourgh, y de la madre de

0:16:41 esta, lady Catherine. ¡De qué modo tan maravilloso ocurre en estas cosas! ¡Quién me iba a decir que

0:16:47 habría de encontrar a un sobrino de lady Catherine  de Bourgh en esta reunión! Me alegro mucho de haber hecho este

0:16:54 descubrimiento a tiempo para poder presentarles  mis respetos, cosa que voy a hacer ahora mismo.

0:16:59 Confío en que me perdone por no haberlo hecho  antes, pero mi total desconocimiento de este

0:17:06 parentesco me disculpa. ¿No se irá a presentar usted mismo al señor Darcy? Claro que sí, le pediré que me

0:17:13 excuse por no haberlo hecho antes. ¿No ve que es sobrino de Lady Catherine? Poder comunicarle

0:17:20 que su Señoría se encontraba muy bien la última  vez que la vi. Elizabeth intentó disuadirlo para

0:17:26 que no hiciese semejante cosa asegurando lo que el señor Darcy consideraría el que se dirigiese a él

0:17:34 sin previa presentación como una impertinencia y un atrevimiento, más que como un cumplido a su

0:17:40 tía; que no había ninguna necesidad de darse a conocer, y si lo hubiese, le correspondería

0:17:46 al señor Darcy, por la superioridad de su rango, tomar la iniciativa. Collins la escuchó

0:17:51 decidido a seguir sus propios impulsos y, cuando Elizabeth cesó de hablar, le contestó:

0:17:57 Mi querida señorita Elizabeth, tengo la mejor opinión del mundo de su excelente criterio en

0:18:02 toda clase de asuntos, como corresponde a su inteligencia, pero permítame que le diga que

0:18:08 debe haber una gran diferencia entre las fórmulas de cortesía establecidas para los laicos y las

0:18:15 aceptadas para los clérigos, déjeme que le advierta que el oficio de clérigo es, en cuanto a dignidad,

0:18:21 equivalente al más alto rango del reino, con tal que los que lo ejercen se comporten con

0:18:27 humildad conveniente. De modo que permítame que siga los dictados de mi conciencia y que en esta

0:18:33 ocasión me lleven a realizar lo que considero un deber. Dispense, pues que no siga sus consejos que

0:18:39 en todo lo demás me servirán constantemente de guía, pero creo en este caso estoy más capacitado,

0:18:47 por mi educación, y mi estudio habitual, que una joven como usted, para decidir lo que es debido.

0:18:54 Collins hizo una reverencia y se alejó para ir a saludar a Darcy. Elizabeth

0:19:00 no le perdió de vista para ver la reacción de Darcy, cuyo asombro por haber sido abordado de

0:19:07 semejante manera fue evidente. Collins comenzó  su discurso con una solemne inclinación, y

0:19:12 aunque ella no la oía era como si la oyese pues podía leer en sus labios las palabras

0:19:17 disculpas, Hunsford y lady Catherine de Bourgh. Le irritaba que metiese la pata ante un hombre

0:19:24 como Darcy. Éste le observaba sin reprimir su asombro y cuando Collins le dejó hablarle

0:19:31 contestó con distante cortesía. Sin embargo, Collins no se desanimó y siguió hablando. El

0:19:37 desprecio de Darcy crecía con tal duración de  su segundo discurso, y al final, solo hizo una

0:19:43 breve inclinación y se fue a otro sitio. Collins volvió entonces hacia Elizabeth.

0:19:48 Le aseguro, le dijo, que no tengo un motivo para estar descontento de la acogida que

0:19:55 el Señor Darcy me ha dispensado. Mi atención la complacido en extremo

0:20:00 me ha contestado con mayor finura, haciéndome incluso el honor de manifestar que estaba tan

0:20:05 convencido de la buena elección de lady de Catherine, que daba por descontado que jamás otorgaría una

0:20:12 merced sin que fuese merecida. Verdaderamente fue una frase muy hermosa. En resumen, estoy muy

0:20:18 contento con él. Elizabeth, no tenía el menor interés en seguir hablando con Collins, dedicó

0:20:24 su atención casi por entero a su hermana y a  Bingley, la multitud de agradables pensamientos

0:20:29 a que sus observaciones dieron lugar, la hicieron casi tan feliz como a Jane. La imaginó instalada

0:20:36 en aquella gran casa con toda la felicidad que un matrimonio con verdadero amor puede proporcionar,

0:20:41 y se sintió tan dichosa que creyó incluso que las dos hermanas de Bingley podían llegar a gustarle.

0:20:47 No le costó mucho adivinar que los pensamientos  de su madre seguían los mismos derroteros y

0:20:53 decidió no arriesgarse a acercarse a ella para no escuchar sus comentarios. Desgraciadamente

0:21:00 a la hora de cenar les tocó sentarse una junto a otra. Elizabeth se disgustó mucho al ver como su

0:21:07 madre no hacía más que hablarle a Lady Lucas, libre y abiertamente, de su esperanza de que

0:21:14 Jane se casara pronto con Bingley. El tema era arrebatador, y la señora Bennet parecía que no se

0:21:20 iba a cansar nunca de enumerar las ventajas de aquella alianza. Sólo con considerar la juventud

0:21:25 del novio, su atractivo, su riqueza y el hecho de que viviese a tres millas de Longbourn nada más,

0:21:32 la señora Bennet se sentía feliz. Pero además había que tener en cuenta lo encantadas que estaban con

0:21:40 Jane las dos hermanas de Bingley, quienes, sin duda se alegrarían de la unión tanto como ella misma.

0:21:46 Por otra parte, el matrimonio de Jane con alguien de tanta categoría era muy prometedor para sus

0:21:52 hijas menores que tendrían así más oportunidades de encontrarse con hombres ricos. Por último, era

0:21:58 un descanso, a su edad, poder confiar sus hijas solteras al cuidado de su hermana, y no tener que

0:22:05 verse ella obligada a acompañarlas más que cuando le apeteciese. No había más remedio que tomarse

0:22:12 esta circunstancia como un motivo de satisfacción, pues en tales casos, así lo exige la etiqueta,

0:22:18 pero no había nadie que le gustase más quedarse cómodamente en casa en cualquier época de su vida.

0:22:25 Concluyó deseando a la señora Lucas que no tardase en ser tan afortunada como ella, aunque triunfante

0:22:33 pensaba que no había muchas esperanzas. Elizabeth se esforzó en vano en reprimir las palabras de

0:22:40 su madre, y en convencerla de que expresase su alegría un poquito más bajo, porque para mayor

0:22:48 contrariedad, notaba que Darcy, que estaba sentado  enfrente de ellas, estaba oyendo casi todo. Lo único

0:22:54 que hizo su madre fue reprenderla por ser tan necia. ¿Qué significa el señor Darcy para mí? Dime,

0:23:00 ¿por qué habría de tenerle miedo? No le debemos ninguna atención especial como para sentirnos

0:23:06 obligadas a no decir nada que pueda molestarle. ¡Por el amor de Dios, mamá habla más bajo! ¿Qué ganas

0:23:14 con ofender al señor Darcy? Lo único que conseguirás, si lo haces es quedar mal con

0:23:19 su amigo. Pero nada de lo que dijo surtió efecto.  La madre siguió exponiendo su parecer con el

0:23:24 mismo desenfado. Elizabeth cada vez se ponía más colorada con la vergüenza y el disgusto que

0:23:29 estaba pasando. No podía dejar de mirar a Darcy con frecuencia, aunque cada mirada la convencía

0:23:34 más de lo que estaba temiendo. Darcy rara vez fijaba sus  ojos en la madre, pero Elizabeth no dudaba de que

0:23:42 su atención estaba pendiente de lo que decía. La expresión de su cara iba gradualmente del

0:23:47 desprecio, a la indignación a una imperturbable seriedad. Sin embargo, llegó un momento en que la

0:23:54 señora Bennet ya no tuvo más que decir, y lady Lucas, que había estado mucho tiempo bostezando ante la

0:24:01 repetición de delicias en las que no veía la posibilidad de participar, se entregó a los

0:24:07 placeres del pollo y del jamón. Elizabeth respiró. Pero este intervalo de tranquilidad no duró mucho,

0:24:13 después la cena se habló de cantar y tuvo que pasar por el mal rato de ver que Mary, tras

0:24:19 muy pocas súplicas, se disponía a obsequiar a los presentes con su canto. Con miradas significativas

0:24:25 y silenciosos ruegos, Elizabeth trató de impedir aquella muestra de condescendencia, pero fue

0:24:32 inútil. Mary no podía entender lo que quería decir. semejante oportunidad de demostrar su talento la

0:24:38 embelesaba, y empezó su canción. Elizabeth no dejaba de mirarla con una penosa sensación, observaba el

0:24:44 desarrollo del concierto con una impaciencia que no fue recompensada al final, pues May, al

0:24:49 recibir entre las manifestaciones de gratitud de su auditorio una leve insinuación para que

0:24:54 continuase, después de una pausa de un minuto, empezó otra canción. Las facultades de Mary no

0:25:01 eran lo más a propósito para semejante exhibición, tenía poca voz y un estilo afectado. Elizabeth pasó

0:25:09 una verdadera agonía. Miró a Jane para ver cómo lo soporta ella, pero estaba hablando tranquilamente

0:25:15 con Bingley. Miró a las hermanas de éste y vio que se hacían señales de burla entre ellas y

0:25:22 a Darcy, que seguía serio e imperturbable. Miro, por último a su padre implorando su intervención para

0:25:30 que Mary no se pasase toda la noche cantando. Él cogió la indirecta y cuando Mary terminó

0:25:36 su segunda canción, dijo en voz alta; Niña, ya basta. Has estado muy bien, nos has deleitado

0:25:43 ya bastante, ahora deja que se luzcan las otras señoritas. Mary, aunque fingió que no oía, se quedó

0:25:49 un poco desconcertada. A Elizabeth le dio pena de ella y sintió que su padre hubiese dicho aquello.

0:25:56 Se dio cuenta de que por su inquietud, no había obrado nada bien. Ahora les tocaba cantar a otros.

0:26:03 Si yo, digo entonces Collins, tuviera la suerte de ser apto para el canto, me gustaría mucho obsequiar

0:26:12 a la concurrencia una romanza. Considero que la música es una distracción inocente

0:26:19 y completamente compatible con la profesión de clérigo. No quiero decir, por esto que esté

0:26:24 bien el consagrar demasiado tiempo la música, pues hay, desde luego, otras cosas que atender.

0:26:32 El rector de una parroquia tiene mucho trabajo. En primer lugar tiene que hacer un ajuste de los

0:26:38 diezmos que resulte beneficioso para él y no sea  oneroso para su patrón. Ha de escribir los sermones,

0:26:47 y el tiempo que le queda nunca es bastante para los deberes de la parroquia y para el cuidado y

0:26:51 mejora de sus feligreses cuyas vidas tienen la obligación de hacerlo lo más llevaderas

0:26:57 posible. Y estimo como cosa de mucha importancia que sea atento y conciliador con todo el mundo,

0:27:04 y en especial con aquellos a quienes deben su  cargo. Considero que esto es indispensable y no

0:27:10 puedo tener en buen concepto al hombre que desperdiciara la ocasión de presentar sus

0:27:17 respetos a cualquiera que esté emparentado con la familia de sus bienhechores. Y con una reverencia

0:27:26 el señor Darcy concluyó su discurso pronunciando en voz alta que lo oyó la mitad del salón. Muchos

0:27:34 se quedaron mirándolo fijamente, muchos sonrieron, pero nadie se había divertido tanto como el señor

0:27:39 Bennet, mientras que su esposa alabó en serio a Collins por haber hablado con tanta sensatez, y

0:27:46 le comentó con un cuchicheo a lady Lucas que era muy buena persona y extremadamente listo.

0:27:54 A Elizabeth le parecía que si su familia se hubiese puesto de acuerdo para hacer el

0:27:59 ridículo en todo lo posible aquella noche, no les habría salido mejor ni habrían obtenido

0:28:06 tanto éxito, y se alegraba mucho de que Bingley y su hermana no se hubieran enterado de la mayor

0:28:12 parte del espectáculo y de que Bingley no fuese de esa clase de personas que les importa o les

0:28:18 molesta la locura de lo que hubiese sido testigo. Ya era bastante desgracia que las hermanas y Darcy

0:28:24 hubiesen tenido la oportunidad de burlarse de su familia; y no sabía que le resultaba más

0:28:29 intolerable, si el silencioso desprecio de Darcy o las insolentes risitas de las damas. El resto

0:28:37 de la noche transcurrió para ella sin el mayor interés. Collins la sacó de quicio con su empeño en no

0:28:44 separarse de ella. Aunque no consiguió convencerla de que bailase con él otra vez, le impidió que

0:28:49 bailase con otros. Fue inútil que le rogase que fuese a charlar con otras personas y que se

0:28:55 ofreciese para presentarle a algunas señoritas de la fiesta. Collins aseguró que el bailar

0:29:01 le tenía sin cuidado y que su principal deseo  era hacerse agradable a sus ojos con delicadas

0:29:07 atenciones, por lo que había decidido estar a su lado toda la noche. No había nada que discutir

0:29:13 ante tal proyecto. Su amiga la señorita Lucas fue la única que la consoló sentándose a su lado con

0:29:19 frecuencia y desviando hacia ella la conversación de Collins. Por lo menos así se vio libre de Darcy

0:29:26 que, aunque a veces se hallaba poca distancia de ellos completamente desocupado, no se acercó

0:29:31 a hablarles. Elizabeth lo atribuyó el resultado de sus alusiones a Wickham y se alegró de ello. La

0:29:40 familia de Longbourn fue la última en marcharse. La señora Bennet se las arregló para que tuviesen

0:29:47 que esperar por los carruajes hasta un cuarto de hora después de haberse ido todo el mundo, lo cual

0:29:53 les permitió darse cuenta de las ganas que tenían algunos de los miembros de la familia Bingley de

0:29:58 que desapareciesen. La señorita Hurst y su hermana apenas abrieron la boca para otra cosa que para

0:30:06 quejarse de cansancio, se les notaba impacientes por quedarse solas en la casa. Rechazaron todos

0:30:11 los intentos de conversación de la señora Bennet y la animación decayó, sin que pudieran elevarla los

0:30:17 largos discursos de Collins felicitando a Bingley y  a sus hermanas por la elegancia de la fiesta y por

0:30:23 la hospitalidad y finesa con que habían tratado a sus invitados. Darcy No dijo absolutamente nada.

0:30:31 El señor Bennet, tan callado como él, disfrutado de la escena. Bingley en Jane estaban juntos y un

0:30:37 poco separados de los demás, hablando el uno con el otro. Elizabeth guardó el mismo silencio que

0:30:41 la señorita Hurst y la señorita Bingley. Incluso Lydia estaba demasiado agotada para poder decir

0:30:47 más que ¡Dios mío! ¡Qué cansada estoy! en medio de grandes bostezos. Cuando por fin se levantaron

0:30:54 para despedirse, la señora Bennet insistió con mucha cortesía en su deseo de ver pronto en Longbourn a

0:31:00 toda la familia, se dirigió especialmente a Bingley para manifestarle que se verían muy honrados si un

0:31:08 día iba a su casa a almorzar con ellos en familia, sin la etiqueta de una invitación formal. Bingley

0:31:15 se lo agradeció encantado y se comprometió en el acto a aprovechar la primera oportunidad que se

0:31:20 le presentase para visitarles, a su regreso a Londres, a donde tenía que ir al día siguiente,

0:31:26 aunque no tardaría de estar de vuelta. La señora  Bennet no cabía en sí de gusto y salió de la casa

0:31:33 convencida de que contando el tiempo necesario para los preparativos de la celebración, compra

0:31:40.740,0:31:46.140
de nuevos coches y trajes de boda, iba a ver 
a su hija instalada en Netherfield dentro de

0:31:46 tres o cuatro meses. Con la misma certeza y con considerable, aunque no igual agrado, esperaba

0:31:56. tener pronto otra hija casada con Collins. Elizabeth era a la que menos quería de todas

0:32:02 sus hijas, y si bien el pretendiente y la boda era más suficientes para ella, quedaban

0:32:08 eclipsados por Bingley y por Netherfield.

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