Audiolibro en español. Capítulo 41 de la novela Orgullo y Prejuicio

duración: 13:15 minutos

0:00 Hola hola y bienvenidos a «Aprendiendo español con  historias fascinantes» hoy tenemos el 41 capítulo  

0:08 de la novela orgullo y prejuicio. Recuerda que  estos capítulos los puedes encontrar en   

0:16 www.isabelanaluisa.com Pasó pronto la primera  semana del regreso y entraron en la segunda  

0:23 que era la última de la estancia del regimiento  en Meryton. Las jóvenes de la localidad decían: la  

0:30 tristeza era casi general, solo las hijas mayores  de los Bennet eran capaces de comer, beber y dormir  

0:36 como si no pasara nada. Catherine y Lydia les  reprochaban a menudo su insensibilidad. Estaban  

0:43 muy abatidas y no podían comprender tal dureza  de corazón en miembros de su propia familia. ¡Dios  

0:49 mío! ¿Qué va a ser de nosotras? ¿Qué vamos a hacer?  exclamaban desoladas ¿Cómo puede sonreír de esa  

0:55 manera, Elizabeth? su cariñosa madre compartía su  pesar y se acordaba de lo que ella misma había  

1:01 sufrido por una ocasión semejante hace veinticinco años.  Recuerdo decía, que lloré dos días seguidos cuando  

1:08 se fue al regimiento del coronel Miller, creí que  se me iba a partir el corazón. El mío también se  

1:15 hará pedazos dijo Lydia. ¡Si al menos pudiéramos  ir a Brighton! suspiró la señora Bennet. ¡Oh, sí! ¡Si al  

1:23 menos pudiéramos ir a Brighton! ¡Pero papá es tan poco  complaciente! Unos baños de mar me dejaría como  

1:30 nueva. Y tía Philips asegura que a mí también  me sentaría muy bien, añadió Catherine. Estas  

1:38 lamentaciones resonaban de continuo en la casa  de Longbourn. Elizabeth trataba de mantenerse aislada  

1:43 pero no podía evitar la vergüenza. Reconocía  de nuevo la justicia de las observaciones de  

1:48 Darcy, y nunca se había sentido tan dispuesta a  perdonarle por haberse opuesto a los planes de  

1:54 su amigo. Pero la melancolía de Lydia no tardó  en disiparse, pues recibió una invitación de la  

1:59 señora Forster, la esposa del coronel del regimiento,  para que la acompañase a Brighton. Esta apreciable  

2:05 amiga de Lydia era muy joven y hacía poco que  se había casado. Como las dos eran iguales de  

2:11 alegres y animadas, congeniaban perfectamente y a  los tres meses de conocerse ya eran íntimas. El  

2:19 entusiasmo de Lydia y la adoración que le entró  por la señora Forster, la satisfacción de la señora  

2:25 Bennet y la mortificación de Catherine, fueron  casi indescriptibles. Sin preocuparse lo más mínimo  

2:32 por el disgusto de su hermana, Lydia corrió por la  casa completamente extasiada, pidiendo a todas que  

2:39 la felicitaran, riendo y hablando con más ímpetu que  nunca, mientras la pobre Catherine continuaba en el  

2:45 salón lamentando su mala suerte en términos poco  razonables y con humor de perros. No veo por qué la  

2:53 señora Forster no me invita a mí también, decía  aunque Lydia sea su amiga particular. Tengo el  

2:58 mismo derecho que ella a que me invite, y más aún  porque yo soy mayor. En vano procuró Elizabeth que  

3:07 entrase en razón y en vano pretendió Jane que  se resignase. La dichosa invitación despertó en  

3:13 Elizabeth sentimientos bien distintos a los de  Lydia y su madre, comprendió claramente que ya  

3:18 no había ninguna esperanza de que la señora Bennet  diese alguna prueba de sentido común. No pudo menos  

3:26 que pedirle a su padre que no dejase a Lydia ir  a Brighton, pues semejante paso podía tener funestas  

3:32 consecuencias. Le hizo ver la inconveniencia de  Lydia, las escasas ventajas que podía reportarle  

3:38 su amistad con la señora Forster, y el peligro de  que con aquella compañía redoblase la imprudencia  

3:44 de Lydia en Brighton, donde las tentaciones serían  mayores. El señor Bennet escuchó con atención a su  

3:50 hija y le dijo: Lydia no estará tranquila hasta que  haga el ridículo en público en un sitio u otro, y  

3:57 nunca podremos esperar que lo haga con tan poco  gasto y sacrificio para su familia como en esta  

4:02 ocasión. Si supieras replicó Elizabeth, los grandes  daños que nos puede acarrear a todos lo que diga  

4:09 la gente del proceder inconveniente e indiscreto  de Lydia, y los que ya nos ha acarreado, estoy segura  

4:15 de que pensarías de modo muy distinto. ¡Que ya nos  acarreado! exclamó el señor Bennet, ¿Ha ahuyentado alguno  

4:22 de tus pretendientes? ¡Pobre Lizzy! pero no te aflijas. Esos  jóvenes tan delicados que no pueden soportar tales  

4:29 tonterías no valen la pena. Ven dime cuáles son  los remilgados galanes a quienes ha echado atrás  

4:36 la locura de Lydia. No me entiendes. No me quejo de  eso. No denuncio peligros concretos, sino generales.  

4:44 Nuestro prestigio y nuestra respetabilidad ante la  gente serán perjudicados por la extrema ligereza,  

4:49 el desdén y el desenfreno de Lydia. Perdona,  pero tengo que hablarte claramente. Si tú,  

4:56 querido padre, no quieres tomarte la molestia de reprimir su euforia, de enseñarle que no debe consagrar  

5:02 su vida a sus actuales pasatiempos, dentro de  poco será demasiado tarde para que se enmiende.  

5:08 Su carácter se afirmará y a los dieciséis años será  una coqueta incorregible que no solo se pondrá  

5:16 en ridículo a sí misma, sino a toda su familia,  coqueta además en el peor y más íntimo grado de  

5:23 coquetería, sin más atractivo que su juventud  y sus regulares prendas físicas, ignorante y  

5:29 de cabeza hueca, incapaz de reparar en lo más  mínimo el desprecio general que provocará su  

5:35 afán de ser admirada. Catherine se encuentra en el  mismo peligro, porque irá donde Lydia la lleve, vana,  

5:43 ignorante, perezosa y absolutamente incontrolada.  Padre ¿puedes creer que no las criticarán y las

5:50 despreciarás en dondequiera que vayan, y que no envolverán en su desgracia a las demás hermanas ? El señor Bennet se dio cuenta  de que Elizabeth hablaba con el corazón. Le tomó  

6:02 la mano afectuosamente y le contestó, no  te intranquilices, amor mío. Tú y Jane seréis  

6:08 siempre respetadas y queridas en todas partes,  y no parecéis menos aventajadas por tener dos o  

6:15 quizás tres hermanas muy necias. No habrá paz  en Longbourn si Lydia no va a Brighton. Déjala que  

6:21 vaya. El coronel Forster es un hombre sensato  y la vigilará. Y ella es por suerte demasiado  

6:27 pobre para ser objeto de la rapiña de nadie. Su  coquetería tendrá menos importancia en Brighton  

6:33 que aquí, pues los oficiales encontrarán allí  mujeres más atractivas. De modo que les servirá  

6:38 para comprender su propia insignificancia . De  todas formas, ya no puede empeorar mucho, y si  

6:46 lo hace, tendríamos entonces suficientes motivos  para encerrarla bajo llave el resto de su vida.  

6:53 Elizabeth tuvo que contentarse con esta respuesta,  pero su opinión seguía siendo la misma, y se separó  

6:59 de su padre decepcionada. Pero su carácter le  impedía acrecentar sus sinsabores insistiendo  

7:05 en ellos. Creía que había cumplido con su deber  y no estaba dispuesta a consumirse pensando en  

7:11 males inevitables o aumentarlos con su ansiedad.  Si Lydia o su madre hubiesen sabido lo que Elizabeth  

7:17 había estado hablando con su padre, su indignación  no habría tenido límites. Una visita a Brighton era  

7:23 para Lydia el dechado de felicidad terrenal. Con su  enorme fantasía veía las calles de aquella alegre  

7:29 ciudad costera plagada de oficiales, se veía  a sí misma atrayendo las miradas de docenas y  

7:35 docenas de ellos que aún no conocía. Se imaginaba  en mitad del campamento, con sus tiendas tendidas  

7:42 en la hermosa uniformidad de sus líneas, llenas de  jóvenes alegres y deslumbrantes con sus trajes de  

7:48 color carmesí, y para completar el cuadro se  imaginaba a sí misma sentada junto a una de  

7:54 aquellas tiendas y coqueteando tiernamente con  no menos de seis oficiales a la vez. Si hubiese  

8:00 sabido que su hermana pretendía arrebatarle todos  aquellos sueños, todas aquellas realidades, ¿qué  

8:05 habría pasado? Sólo su madre había sido capaz de  comprenderlo, pues casi sentía lo mismo que ella.   

8:11 El viaje de Lydia a Brighton era lo único que la  consolaba de su melancólica convicción de que  

8:17 jamás lograría llevar allí a su marido. Pero ni  la una ni la otra sospechaban lo ocurrido, y su  

8:24 entusiasmo continuó hasta el mismo día en que  Lydia salió de casa. Elizabeth iba a ver ahora a  

8:32 Wickham por última vez. Había estado con frecuencia  en su compañía desde que regresó de Hunsford y  

8:38 su agitación se había calmado mucho, su antiguo  interés por él había desaparecido por completo.  

8:44 Había aprendido a descubrir en aquella amabilidad  que al principio le atraía una cierta afectación  

8:50 que ahora le repugnaba. Por otra parte, la actitud  de Wickham para con ella acababa de disgustarla, pues  

8:57 el joven manifestaba de deseos de renovar  su galanteo, y después de todo lo ocurrido.  

9:03 Elizabeth no podía menos que sublevarse. Refrenó  con firmeza sus vanas y frívolas atenciones,  

9:08 sin dejar de sentir la ofensa que implicaba la  creencia de Wickham de que por más tiempo que la  

9:15 hubiese tenido abandonada y cualquiera que fuese  la causa de su abandono, la halagaría y conquistaría  

9:22 de nuevo solo con volver a solicitarla. El  último día de la estancia del regimiento en  

9:27 Meryton, Wickham cenó en Longbourn con otros oficiales.  Elizabeth estaba tan poco dispuesta a soportarle  

9:35 que cuando Wickham le preguntó qué tal lo había  pasado en Hunsford le respondió que el coronel  

9:40 Fitzwilliam y Darcy habían pasado tres semanas  en Rosings y quiso saber si conocía el primero.  

9:47 Wickham pareció sorprendido, molesto y alarmado, pero  se repuso enseguida y con una sonrisa contestó que  

9:55 en otro tiempo le veía a menudo. Dijo que era todo  un caballero y le preguntó si le había gustado.  

10:01 Elizabeth respondió que sí con entusiasmo. Pero  después Wickham añadió con aire indiferente. ¿Cuánto  

10:08 tiempo dice que estuvo el coronel en Rosings?,  cerca de tres semanas ¿y le veía con frecuencia?  

10:14 casi todos los días. Es muy diferente de su primo.  Sí, en efecto. Pero creo que el señor Darcy gana  

10:21 mucho en cuanto se le trata. ¡Vaya! exclamó Wickham  con una mirada que a Elizabeth no le pasó

10:29 inadvertida. ¿En qué? pero reprimiéndose, continuó en  tono más jovial. ¿En los modales? ¿Se ha dignado  

10:39 portarse más correctamente que de costumbre?  porque no puedo creer, continuó en voz más  

10:45 baja y seria, que haya mejorado en lo esencial.  ¡Oh no! en lo esencial sigue siendo el de siempre.  

10:51 Wickham no sabía si alegrarse con sus palabras o  desconfiar de su significado. Había un algo en  

10:58 el aire de Elizabeth que le hizo escuchar con ansiosa  atención y con recelo de lo que la joven dijo a  

11:04 continuación; al decir que gana con el trato, no  quiero dar a entender que su modo de ser o sus  

11:10 maneras hayan mejorado, sino que al conocerle  mejor, más fácilmente se comprende su actitud.  

11:16 La alarma de Wickham se delató entonces por su  rubor y la agitación de su mirada, se quedó  

11:21 callado unos instantes y dirigiéndose de nuevo a  Elizabeth dijo en tono más amable. Usted que conoce  

11:28 tan bien mi resentimiento contra el señor Darcy,  comprenderá cuán sinceramente me he de alegrar  

11:34 de que sea lo bastante astuto para asumir al  menos una corrección exterior. Con ese sistema  

11:40 su orgullo puede ser útil, si no a él, a muchos  otros, pues le apartará del mal comportamiento  

11:50 del que yo fui víctima. Pero mucho me temo que esa  especie de prudencia que a usted parece aludir la  

11:57 emplee únicamente en sus visitas a su tía, pues  no le conviene conducirse mal en su presencia.  

12:03 Sé muy bien que siempre ha cuidado las apariencias  delante de ella con el deseo de llevar a buen fin  

12:09 su boda con la señorita de Bourgh, en la que pone  todo su empeño. Elizabeth no pudo reprimir una  

12:15 sonrisa al oír esto, pero no contestó más que  con una ligera inclinación de cabeza. Advirtió  

12:20 que Wickham iba a volver a hablar del antiguo  tema de sus desgracias, y no estaba de humor  

12:26 para permitírselo. Durante el resto de velada  Wickham fingió su acostumbrada alegría, pero ya no  

12:31 intentó cortejar a Elizabeth. Al fin se separaron  con mutua cortesía y también probablemente con  

12:38 el mutuo deseo de no volver a verse nunca. Al  terminar la tertulia Lydia se fue a Meryton con  

12:44 la señora Forster, de dónde iban a partir temprano  a la mañana siguiente. Su despedida de la familia  

12:49 fue más ruidosa que patética. Catherine fue  la única que lloró, aunque de humillación y  

12:54 de envidia. La señora Bennet le deseo a su hija  que se divirtiera tanto como pudiese, consejo  

13:01 que la muchacha estaba dispuesta a seguir al pie  de la letra. Y su alboroto al despedirse fue tan  

13:08 clamoroso, que ni siquiera oyó el gentil adiós  de sus hermanas. Para cualquier duda, sugerencia  

13:15 o comentario escribe a isabelbarrionuevo007@gmail.com  Te espero en el próximo capítulo

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